Prólogo
Casi veinte otoños son los que se apoyan sobre mis hombros y
fueron vientos invernales quienes al aire impulsaron estos versos.
¿Qué destino tienen versos en el aire?
¿Son palabras que llegan, pero no hasta el límite de lo querido?
“Versos en el Aire” se inspiró en la naturaleza de los sentimientos y
actitudes que se reprimen por causas vagas, las que terminan por
degenerarnos de legítimos ideales.
No es más que el deseo de exteriorizar el lado del corazón que
nunca
se aprecia: El imperioso afán por alcanzar lo restringido
por uno mismo.
Poema 1
Mi gran amor, mi preferida canción de otoño,
mi ilusión y mi mas tibia brisa de invierno,
mi bella flor, mi luz fragante de primavera,
mi cielo y sol, mi gran verano, hoy mas te quiero.
Poema 2
Tu nombre, vida, rescaté de ésas flores
sentimiento de orgullo que me dio el universo,
es tu nombre, querida, mi jardín de ilusiones
son tus risas tendidas, las que tengo muy dentro.
Es poema tu voz que me habla en secreto
las palabras del alma que se esconden en versos,
hojas secas de Otoño que cabalgan al viento...
ésas letras, mi bien, son sonidos del cielo.
Tu cariño es la suave... intriga del tiempo,
nebulosa de estrellas que me incita tu eco,
eterniza el segundo en que digo de lejos
lo que dice mi voz, es decir, que te quiero.
Sé que bellas mañanas son tus ojos tan negros
que segundo a segundo van deseando mis besos,
como noches en calma, como flor en tu pelo
son tus bellas palabras que me dicen te quiero.
Unifica y que enjambren nuestras manos sin miedo...
el rojo firmamento en las tardes de ensueño,
que me hable tu voz, como brisa de invierno
que te diga que soy quien te ha amado en secreto.
Poema 3
A mi mujer,
a quien quiero tanto como el breve instante,
en que logro verla.
A quien quiero tanto como al sol en las mañanas,
al despertarme;
y sentir que hasta el alba es mía;
que el mas breve susurro de su voz...
feliz me hace.
A mi mujer,
mi gran amor,
al ser que huele al sí más profundo,
que vive no solo al son de mis ideas,
que canta, grita y perfuma todo mi entorno,
que es parte de la savia que recojo del campo
causándole dolor a aquellos árboles...
al cortarlos.
A mi mujer,
por ser el aire que respiro,
por estar conmigo en el camino...
...de mi vida y te bendigo;
a la que es... la más libre,
a la que... ya no solo sueña conmigo,
a la que... vive en mi para siempre,
a mi mujer, mi gran amor, lo que digo.
Poema 4
A ti,
por ser a quien amo…
mis días y noches tan frágiles,
mis ojos al cielo tan claro,
la luz de esa luna tan alta,
mis pasos corriendo a tu lado.
A ti,
por ser como eres…
ni el sol ya logra imitarte,
ni nace ni muere en la aurora,
por eso yo he logrado amarte,
sufriendo aquel sol te atesora.
A ti,
por ser lo mas puro…
el campo retiene sus flores y
no puedo para ti cortarlas,
la savia que llena los montes
es fuerza que hay en tu alma;
mi vida por ti se sostiene,
mi alma por ti ahora canta.
Poema 5
Son tus ojos negros…
mas verdad que el monte en que vivías,
mas pureza que el arroyo en que te ví,
mas amor del que siempre sentía…
en otros seres que ya no están en mi.
Tus manos son…
las manos de aquel viento que ya rozan
las mías, que durezas te suavizan;
te amo tanto que tus manos ya atisban
mi semblante que por ti siempre se empina.
En ti pienso que…
no son ya las mil flores
las que me hacen ser feliz,
ni ese lejano astro
quien causa amor en mi,
solo por tu mirar
te veo viva en mi
y en tu calido hablar
ya siento un bello si.
Poema 6
Un instante,
es el inmenso espacio entre nosotros,
es la frágil línea
que separa entre el que me ames
y el perderte;
me maravillo,
de que me mires entre las piedras
de este, mi muro…
que es mi suerte,
que es el limite del cielo
allá en lo alto e inerte,
vulnerable al mas distinto
sentimiento de tu risa,
intangible como el roce
de tus manos en mi…
mente.
Diferente,
se precisa aquella flor
en la arena;
y es tu risa y es tu voz…
con que ella juega
y que irradia aquel candor…
que en el prado se transforma
en mil matices;
como los de tu faz,
como tu gracia
entre el entorno de mis grises
y aquel amor
que se dispersa por el ambiente…
en que no vives.
Poema 7
Es el son de tu voz
cual trino de diamantes
que susurra en mi oído
si te diviso.
A lo lejos te veo volar
entre el limite del monte
y un “te quiero”;
y en el firmamento
observo el batir de tus alas
tan relajado y quieto…
como tu amor
que hacia mí tengo;
cruzar el azul cielo te veo,
lejos de mi presencia y
de lo que siento.
Noté que volteaste
en tu gran vuelo y
que cediste a la tardanza, miraste…
hacia donde me encuentro;
¿acaso me viste?
soy solo observador
de tu inmenso planeo…
allá en lo alto,
allá en lo incierto,
en lo variable que has sido
por el cariño que te demuestro.
Poema 8
Ya sé, mi amor, mi frágil esperanza,
volverás a mi después de la tormenta,
brillará de tu flor, el sol cada mañana…
viajaría, por ti… de aquí hasta las estrellas.
Por haber parado el tiempo cuando era invierno
y hacer que llueva con fuerza sobre mi pecho,
por ser ese aire tibio entre mí y el cielo…
porque eres todo, eres todo lo que quiero.
Y he visto el color carmesí de tus palabras,
soy dueño de ellas, sin peleármelas;
dueño del furor y de lagrimas que saltan…
amor, el visto el rojo son de tus miradas.
Graciosas hoy juegan con mi mente tus sonrisas,
empero pienso, que el día ya no se acerca;
sombras andinas, sombras sureñas ya me amedrentan
la luz del día, luz de tus ojos, se ha hecho brisa.
Poema 9
Si miro tu rostro y estoy en el sol
si oigo tu voz, este me ilumina,
si oigo tus pasos perdido estoy…
pues veo en tu vida frescura infinita.
La tierra se inclina, se muere por verte
tu luz la ilumina y me hace vivir;
el día sin nombre se siente opacado
las flores se elevan, dependen de ti.
Siento sobre mí, tus miradas moverse,
corriendo felices, casi se me prenden;
tus ojos profundos menos mal que existen
al verse en ellos los míos se encienden.
Miré hasta que supe que no te alejabas,
que siempre en lo alto y muy alto te hallé,
miré hasta cansarme al cielo estrellado….
tu nombre en mi pecho mil veces canté.
Poema 10
Sé que eres mi sol
mi aire y candor
mi presagio,
mi bello color
mi ola de amor
mi adagio,
mi gran libertad
mi gran verde mar
mi relajo,
mi lluvia de abril
mi principio y fin
mi aire templado.
Mis noches de sol
mis días sin luz
mi eclipse,
mi razón de ser
mi fuerza y mi fe
mis deslices,
mis sueños de paz
mi vida y mi hogar
mi sonrisa,
mi alma en virtud
de lo que eres tu…
en mi vida.
Y que te amo a ti
esa es mi verdad
mi alegría,
mis ganas de amar
por ti se hacen mas
cada día,
y vivo sin mas
de lo que me das
en sonrisas,
jamás tu te iras
de mi corazón
vida mía.
Poema 11
Aquellos ojos negros
que son maravillosos
que miran hasta el fondo
de lo que hay en mí.
Luceros en el alba
que alumbran ya mis penas
serán esas canciones
que canto hoy por ti.
Aquellos ojos negros
que miran de reojo
están de mí tan cerca
ya son, mi gran amor.
Esos, tus ojos negros
esos, que son tan bellos
se ven junto a los míos
amándose hasta el fin.
Por ti y tus ojos negros
mi vida a ti espero
y espero los reflejos
de amor, en tus ojos negros.
Poema 12
Has sido más que un rayo de sol en mi vida,
más que los otoños que recuerdan mis nostalgias,
más que el breve instante en que besaste mi mejilla…
esa tibia tarde en que impaciente te esperaba.
Fuiste aquel lucero que mis suspiros escuchaba
y que brillaba al alba de mis mañanas si despertaba;
fuiste en mi vida el tiempo que nunca tuve y que esperaba
versos sentimentales que eran desde tu eco, trino de mi esperanza.
Sueña mi ser completo por verme ser parte de tu vida
pétalo de esa flor, flor tan fragante y desposeída;
sueño con tus miradas, mustias y amables, que me esperanzan
crecen paciente en mí, a mí me miran, a mí me aman.
Veo venir el fin de la tristeza que por mi siento
veo nacer aquí lindas violetas, por ti las tengo,
creo que has de venir, por mi cariño, un día de éstos…
hoy siento amor en mí, amor del cielo; a ti te quiero.
Poema 13
Entre flores,
nace un nuevo fulgor,
entre pétalos
el relampagueo de profundos sentimientos
que rebasan como esa gota…
de rocío que acaba de caer sobre tu pelo
deslizándose sobre tu mejilla…
como llanto,
del que hoy en mi alma
se anida cabizbajo.
Entre penas e intervalos de luz
te hallas tu,
reflejando el amor eterno,
el mas grande sentimiento,
el amor de constelación
de nuestros ojos la cielo,
de nuestras manos unidas
en melancólico
y grato encuentro.
En mustia blancura
y cristalina odisea,
mis ojos miraron
tu ser desde lejos,
escondido en la hierba
de verdes prados recostados,
oculto entre espinos
que ven en espejos…
el ser que aparento
sin serlo.
Poema 14
Naciste a nuestra vida en primaveras,
rociando la consistencia de un cuerpo nuevo,
naciste formada por ésta bella tierra...
querida, trajiste al mundo el amor eterno.
Con joyas ceñidas y polvo fuiste creada,
de luces, amor y oro nació tu cuerpo,
en viento, mas y montaña fuiste alabada...
naciste en mi vida antés que cayera muerto.
Tu amor, como fuerte ímpetu de tempestades,
se acerca causando estragos si te atesoro,
tu amor, aire que me llena de tus verdades
mi vida, en versos yace, sin tener odios.
La hierba que cubre los campos es piel de tu alma,
tan fresca y llena del rocío que cae del cosmos;
tu piel que ya sabe a huertos y a mil sanzalas...
es hiel, que se acerca y que bien añoro.
De flores de aquél copihue fueron tus manos,
suave dulzura, hurtaste desde aquél patrimonio;
titilan hermosos dedos, en ésas, tus blancas manos...
refrescan mi ser, lo llenan, del amor recóndito.
Son los vientos, los que peinan, tus cabellos
tan frondosos como árboles de aromo;
y cortezas de los sauces los que fueron
quienes vivieron, en tus cabellos, aquel otoño.
Es el sol, quien refleja desde tus ojos,
ésa luz, que en el principio allí había;
son las mañanas, las que deslumbran desde tu rostro
y son las noches, las que aparecen si estás dormida.
Es miel que sacan de entre tus labios ésas abejas,
dulces panales, son ésos labios, ¡que miel más fresca!
frágiles como el néctar del lirio, néctar del campo...
que vuelan besos, besos tan dulces, besos amados.
Es tu mirada la tibia tarde en melancolía,
son tus palabras la brisa suave que me acaricia;
¿Es tu mirada la que ya vuela buscando el día
y tus palabras, las que susurran junto a la mía?
Poema 15
En ti esta la juventud
y el amor que en mí siempre soñé,
de ese amor, que para el cual viví,
de tu amor, que siempre esperaré.
En ti se hallan esperanzas
de aquel que te ama en lo secreto,
del campo que desea retenerte,
del ave que ya vuela en pos de tu eco.
En ti se encuentran tantas ganas
de ver angelicales sentimientos,
de ser la mas querida y mas amada…
de todas esas flores que llevo muy dentro.
En ti, a media luz ya viven
cariños que hacia alguien se dirigen,
si es a mí, ya soy feliz, por ti he vivido
y si es que no, siempre serás… mi ser querido.
Poema 16
Por ti esta hecho mi corazón
de versos, canciones y hojas de otoño,
de luces de estrellas que miran de lejos
mis angustias y penas por ser solo otro.
Por ti en mi alma se aloja esperanza,
la belleza del desaire,
la ternura de las ansias,
tu cabello, tus palabras,
que recuerdan caminatas
entre el miedo y la vergüenza…
de este amor que se desata.
Por ti soy tan libre,
sustentando mil cadenas,
de apariencia de rastrojo
de la vida cotidiana,
de aquel viento, de azalea,
de mi prosa en amargura,
de mi vida,
de mi alma,
de mi amor por el mañana.
Por ti realizo lo que el amor haría,
pasar en vela, soñar con tus sonrisas,
bajar estrellas, que luzcan tu hermosura,
beber la lluvia, tu amor y nuestra brisa.
Poema 17
Si te marchas,
se habrán ido las gaviotas de las playas,
se habrá ido la fragancia de las flores,
se habrá muerto, de mi vida, la esperanza.
Si te marchas,
no habrá vida en las estrellas que miraba,
ni habrá fuerza en esos tonos que cantaba,
en mis noches, no habrá luna, ni un mañana.
Si te marchas,
estaré tan solo y triste como nunca,
no abriré los ojos para un nuevo día,
no estaré en ese lugar en que vivía.
Si te marchas,
quedara un vacío tan interminable
como el eco que desplaza por las calles
es nombre, que es tu gracia y tu desplante.
Si te marchas,
no andaré por las veredas que gustabas,
ni seré aquel galante que soñaba…
solo sé que sin tu amor yo seré nada.
Poema 18
Un hombre se mueve debajo de los árboles
de las copas le golpean mil rayos de sol
el viento ligero revuelve sus ideas
se pierden sus penas e historias de amor.
El hombre camina mirando a lo alto
el cielo le cubre, le abraza imponente,
sus días se pasan como cual gaviota…
las flores le muestran tu rostro sonriente.
El campo recibe solo al solo hombre
el verde horizonte no trae a su amor,
su furia se enciende, llorando de esconde…
su vida en añicos se vuela y adiós.
El sol ya no es oro ni luna su nombre
su vida se ha muerto solo por amor,
ni el viento ya sopla, suspiran los montes
solos se han quedado buscando tu amor.
Poema 19
Imagina, que antes de conocerte,
el día me era de otro color,
no el azul que veo ahora,
sino color a otoño;
el pálido gris que quedaba en mi hombro
cuando sutiles hojas caían sobre mi;
era todo diferente y me gustaba.
Ese viento tan alto,
que solo mece las copas de los árboles,
es lo que sentí tan incomparable como tu voz,
algo que antes era solo tal.
Imagina, pues he esperado por años…
que se acabe y no termine nunca…
el largo mirar de tus ojos en mi,
que su profundidad me atrape
como en el poeta la inspiración hace.
Imagina, pues para mí,
el danzar de los trigales al viento…
no era nada,
y esperé y aguanté el deseo
de mostrarte como tus palabras me mueven
de aquí para allá
por el susurro de tu calida voz primaveral.
Hasta quise decirte que te amaba,
pero supe…
que mas amaba el futuro que tendríamos.
Imagina, pues….
hasta el roce de tus manos en la mía,
como el mar abrazando al navío…
me hace sentir.
Hasta envidio a la flor del campo que…
nunca espera ser arrancada de ese:
su paraíso,
por manos que la aman.
Y logre saber que el trinar de las aves
y el gritar de los niños
ya no se escuchan junto a ti,
sino solo el leve sonido de tu voz
en mi ambiente.
Imagina que el movimiento mas dulce de tu pelo,
al instante en que te miro de reojo y pienso…
me hace vivir;
ya en el campo se divisa tu semblante
y presiento de lejos el firme y decidido
caminar de tus pasos
y no atardece mientras camino mar abierto…
aunque siento que en tu vida soy extraño.
Poema 20
Pensar que siempre fui…
tan despreocupado,
tan olvidadizo de las cosas importantes,
desinteresado de esas cosas anhelantes,
tan sublime el corazón,
tan extenuante.
Y continué viviendo en gritos,
lejos del aire que quería
y de la flor de que me hablaban,
en soledad, en lejanía,
y era un niño…
de esos que son tan impacientes,
de esos que miran desde abajo,
de los que luchan contra el viento…
mostrando rabia de relámpagos.
Poema 21
No sé lo que soy,
no sé si soy aquel ser…
que vive
en cada flor que ves
a fin de que me recuerdes;
o si soy aquel aire
que respiras
tan fragante a duda y manzanilla
que vive en cada hoja
que tu pisas.
Quizás soy…
aquella pequeña luz
que ya no lucha por iluminar,
porque ya no sonríe…
ni vive.
O tal vez solo soy nada,
la nada misma,
esa que corre…
tras tu sonrisa.
Muy bien sé yo
lo que quisiera ser;
ser la copa del árbol mas pequeño,
o la raíz de algún fragante ébano,
desterrado de los suelos de tu alma.
Ser la copia fiel
de este pasto humedecido,
que se riega por tus lagrimas lloradas
que suaviza el caminar de tantos pasos;
que es parte de esta tierra,
de esta tierra tan amada.
Ya no quiero ser
el ruiseñor que nadie oye,
ni aquel pez
que por profundo nadie alcanza.
Solo ser yo.
Solo ser alguien
que no viva en vacíos,
ni en miles cosas vanas
ya no cifre su esperanza.
Como el delirio…
que se agarra de añoranzas.
Solo ser el marino aire,
que sube desde el mar a la montaña,
cuando en ti logras sentirlo…
estando en calma.
Y no quiero ser lo que
mi corazón dicta;
quiero ser estrella,
estrella que no descansa,
estrella de día,
lucero en el alba,
amar a mi luna…
poder cortejarla.
Solo quiero ser
lo que tu de mi no has sabido:
que te amo en silencio y
que alargo mis brazos…
forjando lamentos.
Quiero ser
y ya bien he sabido,
que no sé
lo que siempre en mi vida
he sido.
Si vivir
a tu lado en temores,
destrozando las rosas amigas,
o dejar
de vivir sin amores
descansando por fin de esta vida.
Poema 22
Hoy,
cubren el cielo
los rayos de sol entre las nubes;
los mil colores de la luz
entre las pompas de algodón…
allá en lo alto;
como fulguran
con su inconmensurable brillar…
los astros;
resuenan con su maravillosa voz…
tus labios.
Hoy,
la aurora me despierta mas temprano
como nunca;
el brillar de dos luceros veo al alba,
brillantes azabaches,
brillantes esperanzas,
grandiosas son las horas
que te hablo y miro en calma,
hermosas las miradas
que gano… de tu alma.
Hoy,
los poemas vuelan,
cabalgan libres por los vientos,
mi alma llenas
sin tu vibrar estoy casi muerto;
sobe las nubes
ya brilla el sol con sentimiento
el día es,
mas brillante aun si…
tus ojos tengo.
Poema 23
No sé como empezar
de nuevo a escribirte,
quizás, recordando las bellas estrellas
caían fugaces sobre mis recuerdos,
quizás, recorriendo los viejos caminos
que nunca recorrí
tomado de tu mano,
o tal vez, sintiendo repercutir
el estruendo de tu voz
como viento en mis mañanas.
Aun no recuerdo como pudo haber sido…
nuestro encuentro perfecto,
con ensangrentado atardecer
y frías hojas de invierno,
con manos dulces
y dulces palabras de afecto;
sin besos ni amoríos
ni nada parecido…
ni nada parecido a todo lo incierto.
Ya he logrado poder recordarte,
en esa esquina en que…
jamás te paraste,
en esa puerta, mi puerta…
que pocas veces golpeaste,
en esas horas que te busque,
desesperado,
sin poder hallarte.
Ahora no sé que escribirte,
no sé si contarte de mí
o de mis raíces,
de mis temores, de mis hallazgos,
de que sufrí deslices,
de que vivía esperando
que tu y yo…
fuéramos felices.
No sé como terminar de escribirte,
quizás,
diciendo que te amo,
quizás,
solo escribiéndolo en versos,
quizás,
mirando hacia el cielo y llorando…
o siendo feliz a tu lado de nuevo.
Poema 24
Vuelve a llover,
solo me encuentro,
se empañan los cristales y
ya casi no te veo,
se nublan ya mis ojos…
todavía no te encuentro,
resignado, dolido…
me siento.
Sentado en lo intermedio
veo brillar la luz del cielo
mientras escapo hacia mis infiernos,
huyendo del sol, del miedo y
del calor abrasador que…
aunque estoy lejos de ti…
siento.
Solo me encuentro,
aullando en las lejanías
que por ti me he impuesto;
¡estúpido de mí! ¿Por qué lo he hecho?
¿Por qué si puedo ser feliz
sin estar lejos?
-porque, con quien no te quiere…
estoy dentro,
con quien no te quiere…
convivo y muero.-
Vuelve a llover y solo me siento,
vuelve a llover…
en mis fallidos intentos.
Poema 25
Hoy pienso en todo el tiempo que te he amado,
en esas lagrimas que impunes me saltaban…
si el silencio entre nosotros se hacia grande
o si en mis ojos no se hallaba tu mirada.
En mi mente esta la tarde en que llegaste
dejando atrás tu tierras, tu amor e inmensos valles,
sentí de tus palabras aquel fiel desaire…
sentí mi bien amada, sentí volver a amarte.
Hoy soy esas palabras que se entrelazan haciendo versos
distantes y acongojadas estrellas de mi funesto cielo;
hoy soy esas palabras que solo quieren decir te quiero
si brillas en mis mañanas es porque te amor y a ti espero.
Hoy pienso que no es delirio, sintiendo que no te tengo,
hoy creo que me has querido, hoy muero muriendo enhiesto,
sencillo, fino, grotesco, he sido dentro del cuerpo…
errante, cariño mío, errante ya de mis sueños.
Poema 26
Finalmente... logré lo que quería,
recibir los mil castigos de la vida, que me dabas,
añadir las tantas penas que el presente me traía y...
nombrar las alegrías que tu risa me brindaba;
canté, reí, tus besos entonaba,
irreal fue para mi todo pasado tempestuoso
silencié mi boca, solo para escuchar lo que me hablabas
callé, mi ser por siempre, callé haciéndome otro;
anduve buscando aquellas miradas en que creía
entre las palabras que en murmullo tu me dabas,
largos eran los caminos que tan solo recorría,
cortas eran las mañanas en que bella me esperabas;
intactos dejé los besos, esos besos que soñaban,
radiante murió la aurora, esa aurora que veía...
andar por entre la luna, esa luna que brillaba...
atrás de lo que tu risa, finamente resplandecía;
cansado miré hacia el cielo, suspiré, quise ser otro,
herido sentí dolor, por haber visto que era de noche,
en llamas quemé aquel surco, quise que fueran mis pies andantes
luché, hasta percibir que había muerto por mis reproches;
infames, malditas, negras horas de sangre
asustan, repiten versos de los que escribo,
silencian mi voz desplazan en fuertes aires
se quejan, por ser amor aún no conseguido;
enhiestas, dejo las risas que nunca tuve
gigantes fueron las penas que me agobiaban,
untadas dejo mis cosas y que perdure
el eco de éste, mi amor, que a ti esperaba;
las hojas que se amontonan, como deseos
ya crujen fuertés, tus pies fuerte las pisaron,
antes jugaban, como mil niños, detrás del viento
lento ha quedado y cabizbajo, su juego vano;
en tus mañanas, se que no estoy, se que no duermo,
jamás tendré la dicha al fin de ser tu dueño
antes de ser, solo un recuerdo, solo un mal sueño...
no divisé que nuestro amor no era de enebros;
di por favor que ya me quieres porque te quiero,
ríe en tu voz, grita que soy el que desea:
oro sacar de tus susurros pues sin ti muero
las tiernas joyas, que mi corazón, paciente espera;
están ahí, los breves versos, que a ti he escrito
olas del mar, razón del viento, los han labrado,
nadie jamás, podrá leerlos, sin un capricho
a mi alma son las cosas bellas que la han forjado;
razón de ser son ésas dudas que has infundido
dicen que si, dicen no puedo, dicen te extraño
osan venir, de día en día, por mi cariño
jamás tendré seguridad si me has amado;
amor, ya ves que el tiempo, no te ha olvidado
que siempre, el amor podrá traspasar los años
un ser que espera paciente... no vive en vano...
él sí que amará en verdad, pues ya lo ha logrado;
la lluvia sigue cayendo sobre mis hombros
andando, sigo gimiendo y llorando a ratos
nunca, saldrá de mi mente, la que atesoro
di que estoy aquí y que todavía, te sigo esperando;
anda, amor mío, besa firme éstas palabras...
unge, del resto del mundo... éstas penas que me embargan.
Poema 27
Otra vez la luna cae sobre mis puertas,
sobre el umbral trae tu aroma y tus recuerdos,
con luz tan frágil sobre tu rostro sueño despierto
tus manos tiernas sobre mis dedos ya casi siento.
En mil arpegios se que tu nombre salta en mi pecho
y mil cantatas gritan a fondo y forte tus besos,
tantas canciones que he escrito han hecho de esos mi cuerpo
y serenatas canto en penumbras en pos de tu eco.
Poema 28
Mírame desde el fondo de tus ojos
de los negros luceros que iluminan
el camino, el empedrado del enojo,
el rastrojo que me queda de ésta vida.
Ese clamor que se escucha desde abajo
es el gruñido del calor mediterráneo,
el aullido de ése viento que es tan alto...
dice no, ahora te miento, ahora te engaño.
En los labios del silencio esta la risa,
están las joyas de tus dientes, finas perlas;
en el hielo de tus manos, la fragancia
y el ardor, de un fuego intenso que me quema.
Fueron vientos del olvido por mi mente
los que a mi trajeron rocas de recuerdos,
tan cortantes los corales inminentes...
sangre roja, son tus labios, son mis dedos.
Ya por fin el suelo estalla en mi cabeza
entre hierba, entre las flores de mis años
ya por fin el suelo espera que este cuerpo...
no se desmaye, no se detenga... ni sea odiado.
Poema 29
Si miro tus ojos se pasan cien años
el trinar de mis aves percibo al oírte
camino aunque errante siguiendo tus pasos,
la hierba silvestre me trae tu olor.
Tu bella sonrisa, lucero en el alba,
comienza mi día y canto de ti
tu ondulado pelo mojado en la savia,
de árboles altos que ven mi sufrir.
Y siento que el aire no observa mis labios
ni ve que mis ojos no miran al mar,
mi vida en un barco fue todo perdido
la mar no promete traerte jamás.
Si miro tus ojos estoy recordando
mis penas lejanas, mis tristes otoños
si se lo que piensas al mirar a lo alto
no quiero perderte, te quiero mi amor.
Poema 30
Fino viento siento en mis ojos,
recoge mi sombra y mi vida se va,
amiga se vuelve de mis horizontes,
ni tu te me has vuelto, no vuelves jamás;
casi este, mi sol, ya deja de amarme,
incendio mis ojos, veo mis sentimientos,
solo a ti te miro, aunque estas distante,
contigo los astros se mueven tan lejos;
así yo te miro y vivo en desvelo.
El mar me refleja tu luz tan brillante,
las olas refrescan al son mis ideas,
cantando las aves vuelan por mis aires,
ignoran al día, paciente te esperan;
repito en mi mente tan fuerte tu nombre…
a ti se dirigen mis versos, amor.
Poema 31
Si no vuelves hoy día,
no importa…
paciente te espero;
y si no llegas sola,
mi vida…
por entero habrá muerto.
Si es que dejas nacer,
todavía en mi…
lejanas ilusiones,
vivir como creo
que he vivido en tu vida…
ser vacío y ensueño.
Poema 32
Hoy me equivoqué de nuevo,
es a ti a quien necesito
y no te tengo.
Hoy me equivoqué de nuevo,
pensé que ya no pasaría
que solo serian recuerdos
pero veo que no y solo muero.
Hoy hasta pude hablar contigo
y no pensé en eso…
me equivoqué de nuevo.
Hoy es día gris
y grises los lamentos;
hoy no presentí
lo que traería esto.
Hoy me equivoqué,
me equivoqué de nuevo.
Hoy me equivoque…
tu amor hoy no merezco.
Hoy me equivoqué y
juré no repetirlo;
no sé si tu vendrás…
no se si tu me has visto.
Hoy también te ame
como tu lo has merecido.
Hoy me equivoqué…
por quererte me he perdido.
Poema 33
El hombre es aquel
que ama siempre a cambio,
quien besa miles bocas
quedando sin resguardo.
El hombre es el ser
que ruge y ladra a todos
que vive en pos de algo…
matando por sus logros.
El hombre vive bien
nadando en sus placeres
rogando siempre a alguien
de no quedar inerte.
El hombre gasta en todo
de lo que le conviene
gasta en su casa, comprando bienes
gasta en verano, amando gentes.
El hombre ya no piensa
en lo que son las cosas
sino que en cuanto tiene,
en que todavía no compra.
El hombre ya no ama,
ese ser se desvanece;
por tu amor he sido otro…
por tu amor yo no soy ese.
Poema 34
Mi amor es tan grande como lo que siento,
es ése tibio atardecer que nos acariciaba,
es la melancolía de la risa del viento,
es el bello tono, del ocaso, en que te miraba.
Mi amor es tan grande, como lo que para mi eres,
el Universo, que entre estrellas descansa,
aquella flor que deslumbra mil colores
en aquellos días, que percibo tu esperanza.
Mi amor es firme pero a la vez sensible,
es luz entre penumbras, es todo lo que tengo;
eres tu, el amor que en mi ya vive,
soy yo, quien besa firme el firmamento.
Mi amor te quiere en los días taciturnos,
en los días en que llueve, en los días en que naces;
mi amor te busca en las calles, en las gentes...
en los parques olvidados, en mis brazos, en mi sangre.
Mi amor es triste, es amor de Otoño,
amor de hojas sueltas que caen y que lloran,
cubiertas de ése aire que buscas en el fondo...
de lo que hay en mí y que en versos éste aflora.
Mi amor indescriptible es frío en Primavera,
es pasto humedecido, rocío que lo riega;
mi amor es invencible por el tiempo que prueba,
por el fuego que cae del sol y las estrellas.
Mi amor no es solo canto ni música de cuerdas,
mi amor no es verso libre, cantando tu presencia;
mi amor es más que todo, es más de lo que éste era...
amor de juventud, amor de Primavera.
Mi amor no es de oro, ni con plata se adorna,
es solo tan humano, por eso te atesora.
Es un amor tan puro, tan bello y olvidado...
mi amor, eso eres tú, mi amor desde hace antaño.
Poema 35
¡Que privilegio tengo!
saber como eres,
sentir que algunas de tus sonrisas
hacia mi se dirigen
y que estas vuelan por el aire
hasta convertirse en lo mas hermoso
que poseo frágilmente;
el jugar con mis sueños,
que divinamente recrean
tus bellas miradas…
hacia mi sombrío desplante
y confiar que ya no es juego,
que es la verdad,
mas verdad que ti misma,
mas verdad que el cariño que por ti siento,
mas verdad que mis mismos sueños,
sueños que se hacen realidad
al verte de lejos.
Piensa que existo un poco,
piensa que por ti amo y muero,
que por ti puedo ser como un loco
y escribir lo que escribo y siento…
poesía, versos y lamentos
y jurar hasta en vano…
si quiero.
Y esos sueños…
los que traen esperanza a tu semblante,
los que causan alegrías en mis llantos
y que besan tus palabras por amarte…
son mi todo.
porque tu haces que esos sueños
cobren vida aquí en mi mente
y que vivan siempre adentro
de mi ser tan indulgente.
¡ah! te quiero porque…
en mis sueños siempre has sido
ese ser que tanto he sonado,
que tanto he querido y
que tanto he amado
y he vivido tan errante
y te he buscado entre mis brazos
y ya creo que te siento
con tu mano entre mis manos,
esperando que me ames
así como yo te he amado.
Poema 36
Fuerte tu aroma ya vive en mi alma
resuena la aurora, brilla mas que el sol
andar por el aire y quererte yo quise
nací para amarte, paré hasta el reloj;
contigo en mi mente ya todo se asoma
importa que tu y mi ser ya se arrimen
salí de mi mismo, pues mira… sentid
con solo tu risa me has hecho vivir;
al viento consigo, por ti solo vivo.
Poema 37
Soy tan libre
como el escultor viento
que labra en mi tantas durezas
al llevar de mi mil lamentos.
Soy tan libre,
como el sol que siempre al alba
ilumina a la que quiero
y le enseña la canción que ahora canta.
Soy tan libre,
como el ave que ya vuela por mis aires
despertando en mi tiernos susurros
cuando pienso en su bello semblante.
Soy tan libre,
como luna que deslumbra en sus reflejos,
cuando caen en sus mares nuestras manos,
regalando nuestro beso al universo.
Soy tan libre,
como tu cuando percibes que te amo,
en el silencio de noche mas oscura
o al suspiro de mi nombre entre tus labios.
Soy tan libre,
porque te amo.
Poema 38
Hoy enmudecí al despertar tan solo,
creí hacer visto el sol muy al alba,
la luz divisada a través del enigma…
no es lo que quería, solo pasa y no lleva nada.
Seguí caminando hacia el día naciente,
sentí una luz muy leve allá lejos
y vi que del sol no era este día pues…
pensé que dirías me voy y te dejo.
Quise esperar un poco mas a mi sol,
quise que dejara de alumbrar a eso otro,
quise escuchar mi concierto en brazos del amor…
del amor que veo en mi mente mientras lloro.
Hoy suspiré una vez mas, quiero suspirarte,
abrir mi ventana y que entren tus rayos,
que me ame tu luz, espero anhelante…
que vivas en mi, te extiendo mis manos.
Poema 39
Hoy recordé tu rostro con todo detalle,
busqué tan impaciente anhelos tan inmensos,
viví con toda el alma en tu espacio tan brillante,
sentí tu voz tan llena de brisa en Primavera,
creí haber visto el cielo en tu bello semblante.
Anoche oí que estrellas pronunciaban tu nombre,
sentí una inmensa luz que en mis brazos caía...
como tus suaves dedos vibrando en mi cintura
o tus tiernas palabras que vida me traían,
ya sé que eres mi amada, romántica y querida.
Ambientes que te llevan insertos en sus aires,
producen la nostalgia que siento al recordarte;
la noche pasa lenta y lentos los suspiros...
que salen de mi alma, pequeños e indecisos,
en mi estas detenida, mi bien, jamás te olvido.
Hoy recordé como mi corazón palpitaba
al verte de lejos y ver que me mirabas,
vivir tu amor en serio, vivir siempre en tu alma
y ser a quién tu quieras de la noche hasta el alba;
como el sol que ilumina... tu me das esperanza.
Poema 40
Yo,
tan claro como el claro inverso
de tus ojos negros;
y urgente,
como el beso tuyo
que se queda con mi aliento.
Tu,
fina rosa,
de las cinco delicadas;
la madreselva, de esto mío
que me mata.
Yo,
leve suspiro, de esos que arranco
en verso pleno;
instante inmerso
de vida,
entre tus cabellos.
Tu,
me miras grata,
en los instantes en que no duermo;
estas innata
en lo que siento y que no tengo.
Yo,
amor antiguo,
amor que cubre al amor que mata;
Tu,
mi bien perdido
que al fin te hallé…
aquí en mi alma.
Poema 41
Hoy, he decirte mis verso,
esos versos de mi alma
que son tuyos, por cierto.
Hoy, he de contarte lo que siento,
el calor de este fuego inmenso…
por el lindo todo de tu voz
en mis sueños.
Como suaves flores que han brotado,
gritan tus ojos aquí en mi pecho;
me habla tu voz por esos prados…
me habla esa tibia brisa de invierno.
Hoy, he de contarte mi amor eterno,
he de reunirme a voz en cuello…
por tus palabras que no merezco.
Hoy, pude mirarte sin ser olvido,
pude escuchar…
tu noble voz en miles trinos,
pude saber…
que te amo mas si mas me has visto,
pude tener tu suave voz en mis oídos.
Poema 42
Me gusta sentir el murmullo
de tus ojos en mi mente,
ese cálido hablar de tus labios
llamándome en diminutivo…
en el sonsonete de tus besos
que se acercan lentamente,
en el ritmo de tus pasos
que caminan sin desvíos.
Me alegra saber que algún día
de primavera,
estas manos que te esperan
ya te abracen,
ya te envuelvan…
como el gran manto de estrellas
que se forma cada noche
en que renaces.
Poema 43
Son diecinueve otoños que hojas caen desde el cielo
y diecinueve soles que han alumbrado desde lejos,
diecinueve son los años que vi luz muy desde adentro
en diecinueve te amo tanto como jamás lo había hecho.
Estoy muriendo desde hace tiempo, en mil intentos,
de hacer que llueva con esa lluvia que no desgasta,
de hacer que brille mi voz en tu alma cada mañana
y ser quien viva allá en el fondo de ese amor inmenso.
Son largos años que he esperado, para reírme…
de lo que he sido, de lo que he dicho o he robado,
en este día, puedo decir, que no estoy triste
mas bien incierto de lo que tengo y que he logrado.
Son diecinueve otoños que hojas caen desde el cielo
y diecinueve soles que han alumbrado desde lejos,
diecinueve son los años que vi luz muy desde adentro
en diecinueve te amo tanto como jamás lo había hecho.
Poema 44
Busco la tranquilidad
de una casa vacía,
la paz exterior
que se vive allá adentro,
las horas inertes
que cuelgan del día,
las penas que escapan
si acaso despierto.
Busco la paz
de una casa vacía,
inserta en el ruido
del mundo de afuera,
la paz inminente
que el ser necesita,
se encuentra contigo
y en ti esta destella.
Poema 45
En el ocaso veo el sol tan rojo,
mientras canto para ti éstas palabras,
en el ocaso pienso en ti y en ése otro...
ya casi siento el beso tuyo aquí en mi alma.
Poema 46
Que luna más hermosa
se observa en esta noche,
no pienses que te escribo
para matar al tiempo,
solo espero que pase
para ver nuestro encuentro.
Y espero anhelante
que mantengas este espacio
no distanciado entre nosotros,
sino que tan brillante
como lo hacen tus ojos
al mirarme.
Una vez más te veo
en fantasía junto a mi,
en sueños vivos como el hombre
de recuerdos me alimentas…
allá lejos esta tu ser
pienso en ti aunque no me quieras.
Si es que pasas por mi lado
no te veo, eres muy leve,
sino que te siento
como las copas de los árboles…
al viento,
como el mas noble…
sentimiento.
Poema 47
Que hermoso sería vivir a tu lado,
el solo verte es vivir engañado
cuento las estrellas sin pasarte por alto,
al cielo estrellado yo vivo esperando.
En forma apareces, no solo de día
y siento que existes en dulce figura,
figura brillante en cielo azulado,
que hermoso sería vivir a tu lado.
Que hermoso sería estar en tu vida,
ser parte de ella, confíame tu misma,
vivir deshojando sollozos por horas
no sirve de nada, solo tu me importas.
No so yo poeta, sino enamorado
de un viento muy alto con ojos profundos,
estoy en un mundo donde tu y yo estamos…
que hermoso sería vivir a tu lado.
Que hermoso sería vivir a tu lado,
el amor si puede, mi voz no es engaño,
hasta amo la vida por amar tu encanto,
que hermoso sería vivir a tu lado.
Poema 48
No te entiendo,
pensé que me querías
y que el aire que respiras,
solo mío seria;
no te veo ya en mi cerca,
ya ni siento alevosía,
pues veo que alguien te lleva
en sus brazos vida mía;
ya no puedo ni gritarles,
ya no vivo sin quererte,
solo quiero que me ames,
yo te quiero y no me quieres.
Aves ciegas, van volando,
por los aires si quererse,
ave ciega, me descubres
y te escapas fríamente.
En tu vida estoy pendiente,
me haces falta y yo te espero
y te miro sonriente…
yo por ti me doy entero;
no quieras a quien no puede
darte vida ni alegría,
en mis planes tu conformas
ser la dueña de mis días
ya mis planes te presentan
para siempre en mi vida,
para siempre vida mía.
Poema 49
Hoy miré que tus ojos brillaban
relucientes de amor in fantasía,
quise ser a quien tu alumbraras…
quise ser pero tu no querías.
Hoy ya supe que esa luz tan hermosa,
no pensó lo que yo sufriría,
solo vio a otro hombre moverse
sin sentir como yo la quería.
Y tal vez cuando lleguen a amarse,
moriré como muero hoy día,
fui feliz aunque tu me negaste,
fui feliz aunque no me querías.
Te quise mas que a mi vida, vida mía,
primavera de amor enmarcada,
pues juré que si no querías…
ya mi vida no valdría nada.
Poema 50
El otoño ya se acerca
y no siento ser feliz;
en mis manos ya no hay dicha…
sueno verte en mi jardín,
estas tu en mis sentimientos
estas rosa, flor jazmín,
que me quieras solo asiente
dime un suave y bello sí.
Dime franca en primavera,
entre flores y dulzura,
dime amor que en las estrellas
seremos constelación mustia;
solo cantas tan lejana,
solo vivo en amargura,
el otoño ya se acerca y
voy perdiendo mi cordura;
hacia el cielo solo observo,
son tus ojos los que alumbran…
el camino hacia el regreso
de este amor que me susurras.
El otoño ya se acerca y
solo en llanto he de morir,
cada hoja que se suelta
grandes sueños causa en mi
y si cae una en mi hombro
tu recuerdo vuelve aquí,
tus palabras y tus risas
quiero hallar con frenesí.
Solo sé
que sin tu amor no habrá…
ya razón para vivir.
Poema 51
Hoy te miro aquí en mi mente
verte en serio no es posible
la tormenta ya se acerca y veo
que te vas y no me dices,
y te busco allá en lo alto, aunque
solo veo mi vil viento
y a los árboles subo erguido
y no logro ya tocarte,
solo quiero que tu vengas,
solo quiero acompañarte.
Hoy grite fuerte tu nombre,
nadie oye, solo miran,
en mi mano esta tu velo y
mis dedos ya te atisban;
pienso que el campo no brinda
ya tu pelo ni tu aliento
solo veo que en mis ojos
ya no brillan por desdeños y
que tu cantar mi nombre
no existe, solo es sueno.
Poema 52
Ha comenzado a llover,
sobre mis hombros veo que te mojas y me miras
y que en tu alma esta mi nombre y mi sonrisa,
ha comenzado a llover sobre la tierra vida mía;
son mis luceros los que lloran por tus manos
por tu aliento me destellan con sus rayos
esperando que ese llanto que han llorado…
sirva de algo y que logre separarnos.
Mi alma llora en solo sueños que te azotan
y vuelve lluvia aquellos besos que me ignoras,
mi piel se enfría con las aguas que te arrojan
estas palabras que llorando se acomodan;
y salta fiero el corazón viéndote en versos
vive por ti, repite a gritos: “a ti te quiero”,
siempre te ama, canta en la lluvia, por ti se encarna
en lo que soy, que junto a ti… solo soy nada.
Ha comenzado a llover y no te he visto
y he comenzado a creer que ya te has ido,
triste se ha puesto el cielo al ver tu ausencia
triste ya tengo el seño sin verte cerca,
vendo mi ser entero por tu cariño
siento en mi voz la muerte, me mata a gritos,
andan mis pasos suaves buscando tu aire…
sigo esperando el día en que ya me ames.
Poema 53
Quiero decir que te amo
y que aunque estemos distantes
y yo ande en lo oscuro…
te siento a mi lado.
Sin muchas palabras te amo,
soy alguien que sigue esperando
que grita en silencio que siente…
amor por su amor tan amado.
En todo momento te amo,
si duermo te tengo en mis sueños,
si canto en los versos que hago; pues…
en mi alma tu te has anido.
Y quiero decir que te extraño,
que cuento los días por verte,
mirando a lo alto a los astros
tratando que puedas quererme.
Ya quiero decir que te amo,
que vivo planeando el momento,
el día que el al fin sin temores…
ya pueda decirte…
ya puedas sentirlo…
y pueda mostrar que…
te amo.
Poema 54
¿Es tan malo el quererte?
el pensar que ya vives
a mi lado por siempre…
¿será solo un semblante?
¿Es tan malo el quererte?
¿Y creer ser feliz
por ver tu hermoso rostro
siempre tan sonriente?
¿Es tan malo sentir
que tu mano se acerca
decidida a la mía?
¿O que tus ojos me miran
tan negros y profundos
que contagian tu risa?
¿Es tan malo vivir
pensando que en tu vida
mi futuro estaría?
y saber que sin ti
ya no alumbran estrellas,
ni tu risa destella…
solo quiero morir.
Poema 55
Quiero vivir
en el lugar en que solo se sabe amar,
y ser feliz
por ver el sol clarear,
poder reír
cantar feliz esta verdad
y convivir
contigo por la eternidad.
Quiero sentir
que solo tu voz me sabe hablar
y presentir
que soy para ti todo y nada mas,
tenerte aquí
estar contigo y ser tu felicidad,
que quieres ir
conmigo por el mundo en libertad.
Poema 56
Ven a vivir conmigo amor amado
besa conmigo las penas que llevo,
sube en puntillas la escala del tiempo
llega hasta mi alma, mi vida, te extraño.
Juega en silencio con mi ataduras
brinca hasta el cielo con mis ojos bajos,
tira al olvido esas penas duras
cuelga en tu cuello mil besos lejanos.
De tu sonrisa yo quiero esas joyas,
de tu mirar, del cual me he enamorado,
de tus palabras, que como aquella ola…
quiero ese amor que siempre he esperado.
Corre entre prados y blancos trigales
de esos del sur, que traen recuerdos;
mata en silencio al sol en manantiales…
vive conmigo, amor, vivamos sueños.
Poema 57
En rojos ocasos vislumbran estrellas
que en fuego repiten los gritos de mi alma,
los astros, los mares, las rosas más bellas
envidian tu rostro, no son, si tu no me hablas.
Paciente te esperan mis noches en calma,
tranquilas las flores reciben al día,
mis penas, al verte reír, se me escapan
y vuelven a mi alma si tu no me miras.
Extrañas conviertes en hojas el viento,
extraños e inertes se encuentran mis versos,
las horas se pasan negando el encuentro
mis besos se pierden buscando tus besos.
Poema 58
Amor, dime que me quieres,
has que no sufra por mis desaires,
susurra que me quieres;
toma mi mano con tus palabras y
llévame por el aire,
dame ese amor que sientes y
mantenme adelante.
Mi bien, mira hacia el cielo,
observa aquella luz que es tu reflejo
y vedme,
que no mire otros ojos sino los tuyos,
que solo me baste con verte.
Recorramos los trigales y entre surcos,
de la mano recojamos las espigas,
compartamos esos campos que son tuyos
caminemos nuestras vidas sin medida.
Poema 59
Te quiero porque te siento
como el viento redundante
en mi pelo que se enreda
con tu tan bello semblante.
Al verte siempre te quiero
como el cielo tan brillante
que ilumina bien mis ojos
y que en versos ahora yacen.
Te quiero siempre que al hablarme
tu voz en mi despierta ansias
de ti no quiero despojarme…
a ti te espero en blancas añoranzas.
He sufrido amor y quiero
que comiences ya a amarme
he vaciado en mi ser entero
herido mi corazón ahora se abre.
Poema 60
Hoy te ví bajo la luna
y creí que me dirías,
lo hermoso que es la vida
que es la vida junto a mi…
mientras este mundo vuela
estamos solos aquí,
¿ya nadie nos puede unir?
En ti siempre pienso y
sueno como demostrarte
este gran amor que siento
hace años hacia ti…
he querido hablarte tanto
pero es siempre mi silencio
quien me ha hecho repetir:
vida mía estoy aquí
vida mía ven por mi
solo quiero en ti vivir
y en tus brazos ser feliz.
Realidad es que en tu vida
solo existo tan lejano,
es mi amor quien se ha aferrado
a un mundo tan infeliz…
y en sollozos desfallezco
ya no se reír,
tu mirar me hace sufrir.
Amor mío, piensa en mi
por favor, yo soy así;
quiero verme feliz,
que comprendas mi sentir.
Poema 61
Quisiera ver en mi mas alegrías
de las que siente el árbol al mecerse
el viento le abraza, mil flores y hojas
por tu fino mirar ellas se desvanecen.
Logre vivir hasta llegar a amarte
estar de nuevo viviendo sonriente,
la aurora al despertarme lo hace con tu nombre
sin ti ya no respiro, tu aire o mi muerte.
Cantando el alba espera, que salgas tan brillante
de ti mi vida cuelga, quiero que me ilumines
las aves se alborozan, ¡ya casi son amantes!
el cielo azul ya nace y mueren los jazmines.
Quisiera que estuviera mi nombre entre tus manos
y ver que vamos juntos llorando de alegría,
saber que en juventud ya vives a mi lado
sentir tus leves manos conmigo, vida mía.
El sol llora y me dice, que siempre al alumbrarme,
tus ojos son las luces, las luces con que vivo,
el fuerte brillo nace de tus constelaciones,
miles de estrellas forman tu rostro adormecido.
Llega el otoño y veo que tantas hojas vuelan,
el viento no me mueve, de mi ya no te lleva,
aquí te has aferrado muy fuerte en mi futuro…
amemos con mas fuerza, pasemos esta era.
Poema 62
Quise decirte algo distinto,
algo como que…
las flores ya ni te alcanzan en hermosura,
ni las estrellas del cielo tienen como tu…
tanta blancura,
solo porque te amo
y quiero que tu dulzura
para mi sea toda…
en perfecta locura.
Decirte que a mi lado
ya viven las abejas que robaron
ese polen atrayente de tus labios
y que lo traen a mis manos
suavizándoles el dolor
que tu ausencia ha dejado.
Decirte que el verde campestre
recuerda el grato silencio
que sentía de ti…
cuando hablábamos,
silencio de ese amor vivido, soñado.
Quiero decirte que el tiempo
no ha pasado en vano,
como mis versos por tus cabellos
como mis brazos en el verano,
ese verano que no estuviste…
a mi lado.
Hoy quise decirte algo distinto
pero solo sé decirte que te amo.
Poema 63
Hoy ha llegado el momento…
de decirte algo importante,
tan importante como:
que necesito del solo para alumbrarme,
que necesito del agua y refrescarme,
que necesito verte y
que tu puedas guiarme,
o solo siquiera escucharte…
para poder aliviarme.
Hoy hay llegado el momento…
de que tu sepas quien soy.
Que soy quien fui
y soy quien seré;
que soy aquel día…
a quien una estrella resguarda,
o como la noche…
soy quien por la luna se ensalza,
soy quien…
de tus ojos recibe esperanza,
y de tus labios
benditas palabras.
Hoy ha llegado el momento…
de no solo decirte que te amo,
de decirte mas que eso…
de decirte que he matado;
que he esperado de tu boca
ese aliento tan amado;
y he buscado aquí en tus manos
las caricias que he soñado…
he matado mis momentos,
me he burlado de quebrantos,
he llorado atardeceres…
te he querido cabizbajo.
Poema 64
Quiero escribirte esta noche,
quiero soñarte en lo alto,
ver que tus ojos me miran
y que acaricias mis manos.
Vivo pensando en nosotros y
que por fin nos amamos,
libres de todo prejuicio...
caminando lado a lado.
Es la verdad que te amo
y que el silencio esta ausente,
¡Como evitar el quererte!
¡Como decirte: "Te extraño"!
Son las estrellas que atisban
estos cariños truncados,
y aunque no se lo que sientes...
si solo se que te amo.
Ser a quien tu siempre ames
eso deseo llorando,
ser ese ser que en el aire
pinte tu rostro de blanco
y que te invite descalzo
a estar sonriendo y soñando.
Por ser como eres te amo,
romántica y suave de otoño,
has en tu la alma el descanso...
de penas, amores y lloros.
Quiero escribirte esta noche,
por haber visto tu rostro;
por ser aquel que saludas...
como a cualquiera de todos.
Quiero por siempre en tu alma,
vivir allí sin reproches,
pues por amarte en silencio...
quiero escribirte esta noche.
Poema 65
Te espero en casa,
para lograr añoranzas,
para que tu mano y la mía
se miren cara a cara;
que las penas se vayan y
que el odio que rompe los cristales
se disipe por tu causa;
que la música que sale
de mi guitarra salga
con el fin de envolverte y traerte
a mi lado con la brisa
y tu nombre en mi esperanza.
Te espero en casa,
con la luna entre mis puertas
con los ojos ya brillantes
por las lágrimas derramadas;
junto a ti se ve mi día
traes luz para mis flores
con tu vida nos animas
por tu rostro se recogen;
esperando estoy que tú
a mi casa llegues pronto
en el cielo estrellas viven
en mi casa muero solo.
Poema 66
Me hiciste derramar algunas lágrimas,
cuando alcé los ojos y te vi tan lejos,
tan distante que creí que nunca...
estarías junto a mí y lo lamento.
La distancia vive en nuestro acuerdo,
tan fría, negra y tan errante
dicta sobre lo que yo más quiero...
no te dejo de pensar ni un solo instante.
Vivo y con la vista fija al cielo,
pienso en todo, vivo, canto,
en tu recuerdo siempre creo...
no me voy, sigo esperando.
Miro al cielo y veo el brillo,
de tu rostro azul muy claro,
por tu amor camino entorno...
no me voy, sigo esperando.
Grito al campo que devuelva,
a mi sol, aquí en mi mano,
con mi ser ya no se juega...
no me voy, sigo esperando...
no me voy, sigo esperando.
Poema 67
En mi vida lo eres todo,
eres todo lo que quiero,
aunque sé que no te tengo.
Por tu amor sigo viviendo,
esperando que recuerdes,
el amor que yo te doy.
Tus voz de primavera
me llena de alegría
y de satisfacción.
Y sé que ya muy pronto
tu lograrás fijarte
en todo lo que soy.
Las flores ya se cierran,
esconden tu perfume,
y lluvias ya se acercan.
Te sigo esperando
y sigo suplicando…
que no te logres ir.
Por ti enfermé mi vida
de amor y de locura,
por ti ya creo en todo
y todo ya me duele…
me muero por tu amor.
Poema 68
En la boca del cielo,
en la puerta del mar,
el azul del arco iris
te refleja en mi andar.
En las hojas del viento,
en la más bella flor,
en las calles de mi alma
se ha anidado tu voz.
Por el brillo de estrellas
en el vasto universo,
por tus ojos que vuelan
ya presiento ese beso.
En lo oculto del bosque,
en lo incierto de mi,
en los fríos del monte
te he buscado a morir.
Esas rosas que nacen
por un día mejor,
me prometen juntarnos
y vivir en amor.
Poema 69
Que te quiero
y que el silencio de mi boca
dice mas de mis sentimientos…
que mis versos.
Que te sueño
y que las noches en que te alojas
en mi mente son las noches en…
que no duermo.
Que te observo
y me maravillo en cada encuentro
que tu aprietas mi débil mano…
entre tus dedos.
Que conservo
y que están aquí en mis secos labios
tus palabras… como miel…
como tus besos.
Poema 70
Es el viento,
entibiado por el sol de mi tierra, el…
que me trae el recuerdo de tu risa;
la hierba, matizada por el trino de las aves…
se entrelaza en tus cabellos y
es la brisa,
la que junto con mi amor roza tu rostro,
la que junto al calor del verano
te nombra en todo,
y que corre por el parque exuberante
y entre el follaje
es de penas…
el contraste.
Poema 71
Otoño,
hojas que caen sobre mis ojos…
encendiéndolos,
besos que vuelan por los aires…
encontrando
ese frío viento que nos une
y nos abriga…
a ambos;
que te amo mas
mientras mas hojas caen…
es cierto
y en otoño manifiesto
que tan solo
te quiero.
Otoño,
y en otoño eres inolvidable,
eres tan verdad, como
la que me has hecho saber
por la luz…
que ilumina tus ojos
y el amor
de tus rosadas mejillas
que sé, que por mí
y no solo por mí…
por amar brillan.
Otoño,
entre la fría estación
y mis besos…
está la que amo
y en mis helados años
la que he soñado;
que entre gotas de lluvia
camina en mis pasos
y entre los árboles claros
va disfrutando…
de pisar hojas secas,
de matar mi corazón
y robármelo.
Otoño,
el tiempo en que se ama…
la melancolía
de nuestras miradas,
la vida misma
de lo que se habla y canta,
la vencedora alegría
de ensueño…
de nuestra esperanza.
Otoño,
con ese lánguido sol
y esas nubes de pena,
este vacío que atrapa…
hoy, con tus risas se llena,
y ya no sufro en otoño
y ya no muero en tristeza,
pues cada día en mi vida
ya naces tu y me llevas.
Poema 72
En tus ojos vi. clarito,
cielo, estrellas por montones
y en tu pelo ya se enredan
estos versos soñadores.
En el aire esta tu aliento
y te siento ya mas cerca,
mis palomas ya se miran
y se aman con paciencia.
Y en las perlas de tus dientes,
casi se halla ya mi nombre,
tierra, campo, pasto y agua
no regresan hacia el norte.
Ya por fin sueño despierto
y logre vivir de noche,
ya por fin estos recuerdos
serán míos sin reproches…
Poema 73
Te amo,
como mi alma que tanto ama a la tuya,
como esos versos que buscan el olvido
en tu mirada, que en mi no se ha dormido.
Te amo,
como las aves que aman el verano
y vuelan libres huyendo del otoño
buscando el aire que tu le has entibiado.
Te amo,
como los niños que aman las mañanas,
como las gentes que buscan sus recuerdos,
como yo mismo, que vivo en añoranzas.
Te amo,
y en cada día que no estas a mi lado
yo solo muero y solo me ahogo en llanto…
que no te lleven o yo habré muerto en vano.
Como te amo,
si estoy hablando, a ti te nombro en todo
y si te veo me olvido de mis penas,
cuando me hablas, estrellas te recojo.
Te amo,
como el poeta que le canta a la luna,
como mi tierra que tanto a ama a la lluvia,
como esos días, en que tu voz se escucha.
Te amo,
si no me miras, paciente yo te espero,
por tus cabellos de pruebas salgo pleno,
si no me quieres, si importa pues te quiero.
Poema 74
Y te quiero así,
como el sueño de estrellas
que ilumina en mis noches,
y tu voz melodiosa
que me canta y se esconde…
detrás de ti,
entre mi alma y la timidez
de mis tardes en que…
no soy de tu amor
ni de mi fe,
solo por las cosas que quise,
solo por ti, que te amé.
Y te quiero asi,
como quiero que se asome mi otono
en tus dias de primavera,
y que corran mis pasos veloces
arrastrando tanta tierra como puedan…
detrás de tu sonrisa,
y de tu mano y la mia…
que se unen desde lejos
esperando aquel dia.
Poema 75
¡Oh amada mía!
venid y cantadme,
regocijad mi corazón al son
de tus bellos violines,
al son de tu modesta corona de hermosura…
venid y cantadme.
¡Oh destellante luz del alba oculta!
estremecedme, iluminadme,
has que despierten las aves en sus nidos,
has que despierten mis ojos…
de las sombras nocturnas…
en que vivo;
llevadme por los caminos del amor,
caminos en los cuales estas tu y
estoy yo.
Veo que allá vienes
trepando por las sierras,
sintiendo florecer el día en tus rojos labios,
saltando;
¡mirad! se acerca mi amor,
trae consigo la aurora boreal
de ese lejano polo…
de su sonrisa,
miran sus ojos de pregón iluminado
mi utopía de amar,
¡miradme a mi! seré tu amado,
¡miradme!
¡Oh, es tan bello el día
teniéndote cerca!
mirando de lejos menesteres y tahúres
soñando tus ecos
como hierba fresca.
¡Oh amor de mi tan abatida alma!
música para el mas bello poema…
que es tu nombre;
cantad,
bebed de las notas musicales
que conforman tu vida y sentid
el refrescante rocío…
que te agobia.
-Si solo supiera que tu amor me ronda,
que tu amor es el eco que siento
en mis noches y en mis hojas,
y que fuera tu andar
en suaves y cortos pasos
el que recite en murmullos;
el trinar de este sol templado
sabría lo que soy
y que en el bosque mas frondoso de mi habito
y sabría que mi morada…
es lo mas recóndito del amor y
que con árboles vivo,
sabría que tu voz
es el silbar de viento entre el follaje
y vuestra canción…
es la que canta el mar y estos parajes-.
Poema 76
Te prometo que en la vida
ser feliz no es ser sonriente;
es vivir confiando en alguien,
es amar hasta la muerte.
Ser feliz en esta vida
es cantar con toda el alma
y jugar siguiendo el viento…
por caminos de esperanza.
Ser feliz por esta vida
es trenzar los sentimientos,
es pensar que así soy alguien
resonando aquí en lo interno.
Te prometo que tus ojos
atraparon ya mis ansias,
pues se van con tu presencia
y tu nombre ahora cantan.
Y si logro estar en ti
ya tendré felicidad completa,
podré gritar de aquí hacia el infinito:
¡tu amor en mí será mi recompensa!
Ser feliz en esta vida
es ser fiel a quien se ama,
es sufrir por lo de adentro
y luchar por un mañana.
Mi promesa es que al futuro
lograremos ser felices,
tu en mi vida, yo en la tuya…
nuestro amor en nuestras almas vive.
Poema 77
En tus calles,
se esconden las huellas…
de tu pasado tempestuoso,
del caminar de niños
y viejos andantes
que cubren mas y mas
sus penas en pequeños
y lentos viajes.
En tus calles,
existen plazas
que albergan viejos recuerdos…
sentados en bancos;
son los míos…
mis amigas rodeadas de palomas,
mis tardes en pos de las campanas.
En tus calles,
solo viven los que corren
y no mueren los que lloran,
porque llevan en si mismos
esa fe que ya no importa;
y siguen mirando al cielo
aunque en gris suenan despiertos,
en sus manos llevan almas
precios, gritos y lamentos.
En tus calles,
sigo amando a la que quiero
y siguiendo desde lejos sus pasos,
tanta luz en su mirada sigo viendo
que deslumbra la ciudad desde lo alto;
en tus calles empedradas de naufragio
lloran viejos, matan vivos, viven muertos,
en tus calles empedradas de peñascos
sigo amando a la que quiero y voy viviendo.
Poema 78
No es al viento a quien dirijo
este canto y sueños tibios,
mar y olas se entrelazan
arrimándose a lo mío;
a mi amor estas palabras
y estos versos que he escrito.